¿Una falsa calma?

16-03-2011

 

Durante la jornada comercial del día martes el EURO puso a prueba el rango del DOLAR. Debido a la caída experimentada por el mercado de valores a nivel internacional como consecuencia de los temores surgidos a partir de la crisis japonesa, las principales divisas comenzaron a alejarse de sus respectivos y consolidados rangos. En el día de ayer también cayó el precio del petróleo y varios otros commodities experimentaron una fuerte presión en sus precios. El contexto internacional sigue dominado por una compleja red de preguntas y acontecimientos. Los inversores de todo el mundo están siendo confrontados por una gran cantidad de información confusa, por lo que se sigue percibiendo un clima de nerviosismo generalizado, más allá de las garantías brindadas por el gobierno de Japón. En este sentido, se espera un alto grado de volatilidad para el resto de la semana, dado que las expectativas y los sentimientos están siendo afectados por los repentinos cambios en las noticias. Cabe señalar que el DOLAR finalizó la jornada cerca del extremo mínimo de su rango frente al EURO y casi no presentó cambios en relación a la LIBRA. El YEN sigue mostrándose fortalecido como consecuencia de la crisis, captando la atención de varios operadores.

Anoche la Reserva Federal dio a conocer su última declaración del FOMC y manifestó su convencimiento de que la economía norteamericana es más firme, aunque sigue teniendo delicados y vulnerables problemas por superar. La Reserva Federal prestó especial atención al creciente precio del petróleo, pero le restó importancia al decir que otros datos de la inflación a largo plazo siguen estando bajo control. Este informe, básicamente, señala que los Estados Unidos no tiene la intención de elevar sus tasas de interés en el corto plazo y que seguirá adelante con sus políticas actuales en relación a las medidas cuantitativas.

Para hoy en Norteamérica está programada la publicación del Building Permits, el cual determina el nivel de los nuevos permisos de construcciones residenciales autorizados y del Housing Starts, el cual determina el nivel anual de los nuevos inmuebles residenciales que comenzaron a construirse durante el último mes. Cabe señalar que para ambos informes se esperan valores similares a los del mes pasado. Anoche, en su informe, el FOMC manifestó específicamente que el mercado inmobiliario sigue deprimido. Mañana se darán a conocer el Unemployment Claims semanal, el cual determina la cantidad de individuos que solicitaron beneficios por desempleo, por primera vez durante la última semana; junto con el Philly Fed Manufacturing Index, el cual determina las condiciones generales empresariales de fabricantes en el Estado de Filadelfia y el Core Consumer Price Index (CPI), el cual determina la tasa de inflación experimentada en los bienes y servicios que adquieren los consumidores, excluyendo ciertos bienes volátiles como los alimenticios, el alcohol, el tabaco y los energéticos. La economía estadounidense se mantiene en un estado de cambio y pareciera estar evidenciando señales de recuperación, pero aún tiene grandes obstáculos por superar. En este sentido, el DOLAR se está comerciando cerca del extremo mínimo de su rango frente al EURO.

Tanto el EURO como la LIBRA mostraron resultados interesantes en el día de ayer. Por un lado, el EURO puso a prueba su rango en relación al DOLAR y, hacia el cierre de la jornada, logró recuperarse de su impulso bajista a corto plazo y finalizó el día cerca de sus máximos relativos. Por otro lado, la LIBRA se comerció en rango. Ayer en Europa se dio a conocer el ZEW Economic Sentiment alemán, el cual determina el estado de ánimo y las expectativas de los inversores y mostró una lectura inferior a la prevista. Asimismo, el DCLG HPI del Reino Unido mostró una lectura 0.5%, muy por debajo del valor estimado de 3.5%. Para hoy está programada la publicación del Claimant Count Change británico, el cual determina la variación en la cantidad de individuos que vienen solicitando beneficios por desempleo durante el mes anterior. El quid de la situación para ambas divisas permanecerá en torno al apetito por el riesgo. Sin embargo, los inversores no dudan en que la divisa única aún debe enfrentar varios interrogantes en relación a la deuda soberana.

Por su parte, el DOLAR AUSTRALIANO se comerció levemente en baja frente a su par estadounidense respondiendo, tal vez, a la perdida de valor experimentada por el oro y otros commodities. De hecho, el metal precioso se está comerciando en torno a la marca de los 1.400,00 dólares la onza, pero pareciera estar moviéndose de forma rápida, dejando entrever un alto grado de volatilidad a su alrededor.

Cabe señalar que, finalmente, pareciera que se está evidenciando cierto grado de estabilidad en el mercado de valores asiático, dado que el Nikkei logró recuperarse de los resultados de los últimos dos días. De todos modos, los operadores deben tener cuidado de no quedar atrapados en la creencia de que todas las respuestas han sido dadas. En otras palabras, no deben confiar en una falsa calma y deben permanecer atentos a todos los acontecimientos, pues los mismos pueden incluir contratiempos que hasta podrían crear mercados de valores más vulnerables.