Prudencia en el mercado

16-12-2011

 

La jornada del día jueves se caracterizó por el alto grado de prudencia evidenciado en el mercado a nivel internacional. El EURO, la LIBRA y el DOLAR AUSTRALIANO se comerciaron en rango cerca del extremo mínimo de sus respectivos valores. Básicamente los inversores comenzaron a mostrar el cierre de sus operaciones por el comienzo de la temporada navideña. Y, a menos que hoy o la próxima semana se conozca alguna noticia inesperada, los pequeños operadores encontraran que tienen "permitido" poner a prueba los valores existentes. El EURO sigue moviéndose bajo los efectos de la crisis financiera, tendencia que no se espera cambie en el futuro cercano. Cabe señalar que se está dando una amplia discusión en la que se sostiene que Francia, entre otros países europeos, se está preparando para una rebaja de la calificación de su deuda soberana. De todos modos, Francia mantiene una postura desafiante y sus funcionarios toman partido, manifestando que no se debería cuestionar la salud financiera del país. En este sentido, pareciera que en Europa todos están apuntándose entre si y no haciéndose cargo de la situación. Por ejemplo, las autoridades francesas insisten en que antes de que se rebaje la calificación de la deuda de Francia, debería rebajarse la deuda del Reino Unido.

Hoy no se darán a conocer noticias económicas significativas ni en Europa ni en los Estados Unidos, por lo que los inversores deberán tomar en consideración las expectativas existentes. Esta no sólo es la última jornada comercial previo al comienzo del fin de semana, sino que también es la última jornada con el habitual volumen de operaciones, dado que ya comienza a celebrarse la temporada navideña. Ayer el mercado de valores a nivel internacional se desempeñó de manera inestable y Wall Street reflejó esta tendencia. En este sentido, si bien se alcanzaron ciertas ganancias, las mismas fueron poco convincentes teniendo en cuenta las pérdidas generalizadas vistas en las bolsas de Asia y Europa en los últimos días. Ayer en Norteamérica se publicó el Unemployment Claims semanal y resultó mejor de lo previsto, sin embargo las cifras de la Producción Industrial no alcanzaron las estimaciones. Los optimistas apuntan hacia una mejora en los datos estadounidenses, pero hay que preguntarse en qué contexto se están juzgando los resultados reales. De hecho, es evidente que en Estados Unidos persisten los problemas relativos al empleo y la vivienda y no parecen estar por desaparecer.

Ayer el oro se comerció de manera interesante, dado que ganó valor. De hecho, desde está mañana se está comerciando en torno a los 1595.00 dólares la onza. Cabe mencionar que en virtud del reciente fortalecimiento del DOLAR, el valor del metal precioso disminuyó significativamente, pero aún hay suficientes preguntas sobre la salud económica mundial a largo plazo como para mantener un interés legítimo en el oro. Por su parte, el petróleo se encontró bajo una renovada presión y pareciera estar viendo cómo algunos de sus elementos más especulativos caen. Desde hace meses se viene cuestionando la demanda del petróleo, pero la situación geopolítica de algunos países de la talla de Irán hicieron que los precios se elevaran. Y, recién ahora pareciera que la tendencia está disminuyendo y que se podrían enfrentar algunas pruebas.

El mercado a nivel internacional, incluyendo el de divisas, hoy aparenta ser bastante frágil. De todos modos, los operadores deben recordar que los volúmenes comenzarán a disminuir y que la volatilidad podría estallar repentinamente. Aún son varias las preguntas que se oyen en relación a la situación de la deuda europea, por lo que se recomienda seguir con atención la evolución de las noticias, especialmente las relativas a los movimientos de las agencias de calificación y las declaraciones políticas. Si bien no hay dudas de que a los inversores les gustaría operar durante las próximas semanas sin tener ningún tipo de preocupaciones, el estado de la economía global no puede dar ningún tipo de garantías. Para finalizar, se recomienda a los operadores utilizar al mercado bursátil y al rendimiento de los bonos como parámetro al momento de tomar decisiones.