La FED mantuvo la tasa otra vez en el nivel de 0.25%

28-04-2010

 

La Reserva Federal de Estados Unidos dejó las tasas de interés estables, en cerca de cero, y renovó su compromiso de mantenerlas bajas por un "periodo prolongado", aunque mostró un tono más optimista sobre la recuperación de la economía y el empleo. Al concluir un encuentro de dos días que se llevó a cabo bajo el telón de fondo de una creciente turbulencia financiera en Europa, el banco central estadounidense dijo que el gasto del consumidor y de las empresas estaba ganando fuerza.
"La actividad económica ha continuado fortaleciéndose y (...) el mercado laboral comienza a mejorar", dijo el banco central estadounidense en un comunicado. La descripción del mercado laboral fue de alguna manera más brillante que en marzo, cuando la Fed dijo solamente que el empleo se estabilizaba. El banco central reiteró que los empleadores seguían renuentes a contratar más trabajadores.
Igualmente, repitió una frase en el comunicado de política monetaria observada de cerca por los mercados, de que las tasas de interés probablemente permanezcan excepcionalmente bajas por un "periodo prolongado" debido a la baja inflación y el alto desempleo. El presidente del Banco de la Reserva Federal de Kansas City, Thomas Hoenig, disintió por tercer encuentro consecutivo, ya que se opuso al compromiso de mantener las tasas ultrabajas, argumentando que eso podría llevar a generar futuros desequilibrios. La economía de Estados Unidos se ha estado expandiendo desde el pasado verano boreal con mayor rapidez de la esperada, saliendo gradualmente de su recesión más profunda desde la Gran Depresión. El Producto Interno Bruto subió a un ritmo anual del 5,6 por ciento en el cuarto trimestre y se pronostica que haya mostrado un avance del 3,4 por ciento en los primeros tres meses de este año. El sector empleo no ha logrado avanzar con intensidad. Con una tasa de desempleo del 9,7 por ciento, los funcionarios de la Fed se muestran inquietos por la sustentabilidad de la recuperación económica. "El ritmo de recuperación económica probablemente sea moderado por cierto tiempo", dijo la Fed repitiendo la frase que ha utilizado tras sus dos últimos encuentros en enero y marzo. En respuesta a la recesión y a la peor crisis financiera en generaciones, la Fed rebajó sus tasas a casi a cero en diciembre del 2008 y emprendió una serie de medidas de emergencia para ayudar a los golpeados mercados de crédito. Tales medidas tuvieron cierto éxito en restaurar la estabilidad financiera, pero las cicatrices de la crisis siguen siendo visibles.
En lugar de las hipotecas subprime que ahogaron a los propietarios de casas y a los banqueros con deudas incobrables, las preocupaciones actuales se centran en la fuerte carga de deuda en varios países de la zona euro y en la posibilidad de que sus problemas puedan ser precursores de una crisis más amplia entre las naciones avanzadas. La agencia S&P recortó el miércoles las calificaciones de la deuda de España, un día después de haber rebajado las de Grecia y Portugal, enviando señales de más inquietud para los mercados globales. Las acciones de Europa han caído más de un 6 por ciento en menos de dos semanas. En semanas recientes, los funcionarios de la Fed han dicho que los problemas de deuda en Grecia y otros países de la zona euro aún no estaban afectando el panorama de Estados Unidos, pero que continuarán vigilantes por señales de una renovada restricción de la liquidez.
Los mercados monetarios mostraron el miércoles las primeras señales de tensión ante la posibilidad de que se extienda la crisis de deuda de los gobiernos de la zona euro, cuando algunos bancos encontraron más dificultades para acceder a la liquidez.

 

En el ámbito bursátil Los mercados europeos continúan afectados por la situación de Grecia y Portugal. Se sumó que le bajaron la calificación a España. Madrid cayó 3%, París resignó 1,5%, Bruselas 3%, Francfort 1,2%, Lisboa 1,9% y Londres 0,3%. En Nueva York, el Dow Jones avanzó 0,5%, el S&P500 subió 0,6% y el Nasdaq 0,01%. Las acciones estadounidenses subieron, luego de que la Reserva Federal apuntó a señales de recuperación de la economía, que aliviaron en parte el temor de los inversores a incumplimientos de deuda en Europa. Según cifras extraoficiales, el promedio industrial Dow Jones subió 56,38 puntos, o un 0,51 por ciento, a 10.048,37 unidades. El índice Standard & Poor's 500 avanzó 7,9 puntos, o un 0,67 por ciento, a 1.191,61 unidades. El índice tecnológico Nasdaq Composite ganó 0,26 puntos, o un 0,01 por ciento, a 2.471,73 unidades. En Tokio, el índice Nikkei cerró con una caída del 2,57%, por debajo del umbral psicológico de los 11.000 puntos por primera vez en tres días. En Hong Kong, el índice Hang Seng terminó la sesión con una caída del 1,47% y Shanghai perdió el 0,26%. Estas pérdidas, sin embargo, eran algo más moderadas que la mayoría de las bolsas europeas la víspera. El martes, París perdió un 3,92%, Londres un 2,61%, Fráncfort un 2,73%, Madrid un 4,19% y Milán un 3,28%.

En el mercado de las materias primas Los precios del petróleo terminaron en alza en Londres y Nueva York, en una reacción registrada en los últimos minutos de operaciones, luego de comentarios de la Reserva Federal manteniendo tasas y stocks petroleros estadounidenses. En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de West Texas Intermediate (designación del "light sweet crude" negociado en EEUU) para entrega en junio terminó en 83,22 dólares, en alza de 78 centavos en relación al martes. En el InterContinentalExchange de Londres, el barril de Brent del mar del Norte con igual vencimiento ganó 38 centavos a 86,16 dólares. Un cuarto de hora antes del cierre del mercado neoyorquino, el WTI evolucionaba en torno al equilibrio. Las reservas de crudo aumentaron 1,9 millones de barriles en la semana finalizada el 23 de abril, según cifras del DoE, cuando los analistas interrogados por la agencia Dow Jones Newswires preveían un alza de solamente 800.000 barriles. El ritmo de actividad en las refinerías "desaceleró la acumulación de los stocks de crudo, con reservas que aumentan globalmente cerca de 2 millones de barriles y las de Cushing (principal terminal petrolera de EEUU, situada en Oklahoma, ndlr) en 'solamente' 450.000 barriles", subrayó por su parte Nic Brown, de Natixis