El mercado de valores se ve cuestionado

19-08-2011

 

Durante la jornada del jueves la volatilidad arrasó con el mercado bursátil a nivel internacional, dados los crecientes rumores acerca del duro escrutinio del que están siendo objeto los bancos europeos y de las dudas sobre sus capacidades de funcionamiento. Ayer en los Estados Unidos se dio a conocer el Philly Fed Manufacturing Index y mostró la decepcionante lectura de -30.7, en comparación con la mejora prevista de 4.0. Estos valores perjudicaron notoriamente la confianza de los inversores y afectaron de manera negativa el desempeño del mercado de valores. Por su parte, el oro volvió a subir y desde esta mañana se está comerciando en torno a los 1844.00 dólares por onza. Mientras tanto, el petróleo continúa cayendo como respuesta a los crecientes temores de una contracción económica global de gran escala. En resumen, el problema es que los inversores tienen grandes interrogantes acerca de la forma en que los responsables políticos europeos y estadounidenses están tratando de solucionar los diferentes inconvenientes. Cabe señalar que sigue descendiendo el rendimiento de los bonos del Tesoro norteamericano, lo que recalca el hecho de que, a pesar de que recientemente se rebajó su calificación, los inversores están buscando preservar su dinero (operando con los refugios seguros), en lugar de buscar beneficios.

Ayer el EURO perdió terreno frente al DOLAR, al igual que la LIBRA y el DOLAR AUSTRALIANO. El mercado de divisas operó con movimientos rápidos. El par EURUSD sigue siendo de gran interés, teniendo en cuenta la cantidad de preguntas que se ciernen sobre Europa y los Estados Unidos. De hecho, a lo largo del año la evidencia mostró que este par se comerció dentro de un rango bastante estable, considerando todos los inconvenientes respecto a la deuda soberana de Europa y a las intrigas sobre la posibilidad de una nueva ronda de medidas cuantitativas en Norteamérica. La pregunta es cuánto tiempo podrá, realmente, durar este contrapeso.

Cabe mencionar que el número de ventas en el mercado de valores no es un hecho menor y, por el contrario, pone de relieve que los intentos por calmar las expectativas de los inversores no funcionaron. ¿Por qué? Parece que los inversores ya no creen todo lo que los funcionarios dicen y, de hecho, solicitan evidencias más sustanciales. Mientras tanto, la pregunta que los participantes más audaces del mercado, aquellos que poseen un punto de vista a largo plazo, comenzarán a hacer es dónde están los valores. Desafortunadamente, el sector bancario y las empresas que hacen su dinero con el gasto discrecional de consumo, seguramente seguirán enfrentando perspectivas más bien complejas. Se espera que la jornada de hoy, al menos en Wall Street, muestre a los inversores ponderando especialmente la psicología del mercado. La idea de mantener las posiciones durante el fin de semana podría resultar difícil, teniendo en cuenta todas las preocupaciones de los inversores.

Los activos de refugio seguro, tales como el oro y los bonos del Tesoro estadounidense, sin duda encontrado nuevos amigos durante la semana pasada. En este sentido, el YEN y el FRANCO SUIZO siguen atrayendo a aquellos que se preguntan dónde invertir su dinero. Los operadores que deseen aprovechar la volatilidad deberían considerar un cuidadoso plan de juego consistente en la gestión de riesgo. Hoy no se darán a conocer noticias económicas significativas ni en Europa ni en los Estados Unidos. Sin embargo, en el Reino Unido se publicará el Public Sector Net Borrowing, aunque no se espera que los operadores presten especial atención a su resultado, dada la profundidad de las preocupaciones generadas por la crisis por la deuda de Europa y los problemas económicos norteamericanos.

Previo al comienzo del fin de semana, inversores y operadores deberán medir cuidadosamente cuáles son sus metas comerciales. Los diferenciales a corto plazo y a largo plazo pueden resultar completamente divergentes en este momento y los operadores tendrán que determinar cada movimiento de manera individual.