El Banco Central Europeo (ECB) mantuvo la tasa en 1%

05-08-2010

 

El consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE) decidió hoy volver a mantener la tasa de interés de referencia de la zona euro en su mínimo histórico del 1,0 por ciento, según anunció tras celebrar su sesión ordinaria en Fráncfort. La tasa se mantiene invariable desde mayo de 2009, cuando el guardián del euro la recortó en 25 puntos básicos. Con ello dejó el precio del dinero en el nivel más bajo de su historia en un intento de reanimar la economía del bloque del euro, azotada por la peor recesión desde la posguerra. Manteniendo las tasas estables, el guardián del euro sigue intentando apoyar la coyuntura en los 16 países del bloque. Según los expertos, el BCE no modificará los tipos de interés hasta la segunda mitad de 2011. La lenta recuperación económica en el espacio del euro y la tasa relativamente baja de inflación no aconsejan una subida de las tasas. De acuerdo con las previsiones de los expertos, el BCE seguirá apoyando a los mercados europeos con medidas extraordinarias, pese a la recuperación que se está produciendo en buena parte de la Eurozona. En la tradicional rueda de prensa que el presidente de la entidad europea, Jean-Claude Trichet, sostuvo que el crecimiento en la zona euro seguirá siendo "moderado" y "desigual". Además calificó de "apropiadas" las actuales tasas de interés de la institución con sede en Fráncfort.

En el ámbito bursátil el Dow Jones disminuyó 0,1%, el S&P500 0,1% y el Nasdaq 0,5%. Sucedió tras el alza mayor a la esperada en los pedidos semanales de subsidios por desempleo. Madrid cerró con un ínfimo descenso de 0,03% Londres cedió 0,4%, Fráncfort mejoró sólo 0,03% y París ganó 0,1%. En Tokio, el Nikkei avanzó 1,7%. Los principales indicadores de Wall Street bajaron tras una inesperada alza en las solicitudes iniciales de subsidios por desempleo, que avivó el temor de que la recuperación del mercado laboral será lenta. Además la noticia genera intranquilidad sobre el esperado reporte mensual de empleo que será difundido mañana. Un alza menor a la estimada en las ventas comparables de minoristas también pesó sobre las acciones porque los inversionistas temen por el gasto del consumidor, el otro flanco débil de la recuperación.
Cifras oficiales mostraron que las solicitudes iniciales por subsidios por desempleo aumentaron a 479.000 la semana pasada, contrariando las expectativas de analistas de un ligero declive. El dato contrarrestó el optimismo del miércoles por una cifra de generación de empleo privado. La lectura general es que cualquier recuperación en el empleo va a ser muy lenta. En julio aumentaron las ventas minoristas pero en su mayoría esas alzas incumplieron las expectativas, debido a que los consumidores redujeron su gasto y se concentraron en los artículos indispensables. Economistas pronostican que el reporte del Departamento del Trabajo mostrará una caída de 65.000 en las nóminas de julio, presionados por el final de los empleos de la Oficina del Censo estadounidense. Más temprano, el índice Nikkei de la Bolsa de Tokio subió un 1,7 por ciento, recuperando casi todo el terreno perdido la víspera, gracias al rebote del dólar tras tocar un mínimo de ocho meses contra el yen y después de varios datos macroeconómicos positivos en Estados Unidos. El Nikkei tuvo un avance de 164,58 puntos y cerró en 9.653,92, mientras que el índice ampliado Topix sumó un 1,3 por ciento.
Se ve una reversión de los movimientos que se vio ayer, cuando fondos de cobertura de corto plazo vendieron futuros en el Nikkei cuando los rendimientos de los bonos soberanos japoneses cayeron por debajo del 1 por ciento. Movimientos recientes como estos, donde los fondos de cobertura hacen negocios a partir de eventos puntuales en lugar de construir posiciones a largo plazo, tienen lugar en sesiones de poco volumen, entonces tienden a ser breves y no son señal de una tendencia específica. Las acciones de Toyota Motor Corp subieron más de un 3 por ciento un día después de haber superado las previsiones del mercado con su mejor beneficio operativo en dos años. La automotriz japonesa subió además sus prudentes estimaciones a pesar de la fortaleza del yen y de la debilidad de la recuperación económica estadounidense.