EEUU: inflación menor a la esperada (Indice de base con deflación por primera vez desde 1982)

19-02-2010

 

Los precios al consumidor de Estados Unidos subieron menos de lo esperado en enero, mientras que la tasa subyacente registró su primera caída desde 1982, mostraron datos oficiales que apoyan la promesa de la Reserva Federal de mantener bajas las tasas de interés de Fondos Federales.
El Departamento de Trabajo dijo que el índice de inflación al consumidor subió un 0,2 por ciento en enero, impulsado por un alza en los precios de la energía, tras un incremento de igual magnitud en diciembre del 2009. Economistas consultados por la agencia Reuters esperaban un alza del 0,3 por ciento. En la comparación con enero del año pasado, los precios acumulan un aumento del 2,6 por ciento, también inferior a la tasa de 2,8 por ciento esperada por los analistas. Las cifras se conocen un día después de que la Fed subiera sorpresivamente la tasa de descuento en 25 puntos básicos a un 0,75 por ciento, citando una mejora en las condiciones financieras. Sin embargo, reiteró su compromiso de mantener baja la tasa de los fondos federales. Las acciones de Wall Street frenaron sus pérdidas tras el informe, mientras que los precios de los bonos del Tesoro subieron y el dólar redujo su avance frente al yen. Los costos de la energía se dispararon un 2,8 por ciento el mes pasado tras haber subido un 0,8 por ciento en diciembre. Los precios de los alimentos aumentaron un 0,2 por ciento luego de un incremento del 0,1 por ciento el mes previo. Un alza mayor a la esperada en los precios a nivel mayorista había generado temor a que se presenten presiones inflacionarias en la economía estadounidense, que está recuperándose lentamente de su peor recesión en siete décadas.


Si se excluyen los componentes más volátiles como alimentos y energía, los llamados precios subyacentes cayeron un 0,1 por ciento, en la primera baja desde 1982. Para esta categoría, los analistas esperaban un alza de 0,1 por ciento. La baja en la tasa subyacente se debió a caídas en los precios de los vehículos nuevos, en las viviendas y en las tarifas aéreas. Además, una alta tasa de vacantes mantiene deprimidos los precios de los arriendos. Comparada con enero del año pasado, la inflación subyacente fue del 1,6 por ciento tras un incremento del 1,8 por ciento en diciembre.

 

En el ámbito bursátil el Dow Jones sube ahora 0,1%, el S&P500 asciende 0,23% y el Nasdaq 0,15%. Sucede luego de conocerse que la inflación estadounidense fue menor a lo previsto. Esto aplacó la baja generada tras la decisión de la Fed de elevar la tasa de descuento. Madrid ganó 1%, París mejoró 0,6% y Londres 0,6%. La bolsa de Tokio bajó 2,1%. Las acciones europeas pasaron a positivo al cesar los temores a que la Reserva Federal de Estados Unidos comience a endurecer su política monetaria, tras haber elevado la tasa de descuento en la jornada anterior. Algunos temen que sea una señal de que la Fed está adoptando una línea más dura pero otros son más positivos y ven que significa que el mercado se está normalizando y la economía se está recuperando lo suficiente como para sostenerse por si misma. En tanto, el índice Nikkei de la bolsa de Tokio retrocedió un 2,1 por ciento, también arrastrado por la decisión de la Fed, sacudiendo los mercados de futuros y los precios de metales y el crudo.

En el mercado de las materias primas os precios del petróleo suben gracias a un leve debilitamiento del dólar a raíz de un aumento menos fuerte de lo previsto de los precios al consumidor en Estados Unidos. El aumento menos fuerte de lo previsto de la inflación en Estados Unidos, dado a conocer el viernes, atenuó las especulaciones sobre un alza anticipada de la tasa principal de la Reserva Federal norteamericana (Fed). La medida es especialmente significativa, pues supone el primer paso hacia la salida de medidas excepcionales de apoyo al crédito en Estados Unidos tras la crisis que puso al sistema financiero al borde de la bancarrota el año pasado. Esta decisión había provocado una fuerte apreciación del dólar, que llegó a cotizarse a 1,35 por euro, antes de caer. En el plano geopolítico, las tensiones por continuaban preocupando a los mercados. La Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) está preocupada porque Irán podría estar fabricando un arma nuclear como indican las informaciones recabadas sobre las actividades nucleares de este país, según un informe confidencial. Estas informaciones "van a relanzar los llamamientos a nuevas sanciones" por ejemplo sobre las exportaciones de petróleo del país, comentó el experto Olivier Jakob, de Petromatrix.