Bernanke defiende a la Fed de los intentos de reducir su papel supervisor

17-03-2010

 

El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, defendió hoy la labor supervisora de la banca pequeña que realiza la institución, un papel que cree fundamental y que podría perder si prospera una iniciativa legal en el Senado de EE.UU. En un discurso preparado para ser pronunciado ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, Bernanke hizo una encendida defensa de la labor supervisora que desarrolla la autoridad monetaria, que ha crecido en los dos últimos años a raíz de la reciente crisis financiera. "Debido a la amplia experiencia que atesoramos, la Reserva Federal es la entidad idónea para supervisar las grandes y complejas corporaciones financieras, y para hacer frente a los mayores riesgos del sistema financiero". Bernanke recuerda que en otras crisis anteriores, como el desplome de las bolsas de 1987 y la que siguió a los atentados del 2001, "el rol de supervisión de la Fed fue fundamental para contener las amenazas a la estabilidad financiera". Pero en su intervención, el funcionario hizo hincapié en la necesidad de seguir supervisando a la pequeña banca local y estatal, porque ello da a la institución una información muy valiosa sobre la marcha de la economía regional del país, y una pieza fundamental para desarrollar su política monetaria. "La información que nos aporta nuestro papel de supervisor de bancos de todos los tamaños, incluido los bancos de pequeñas comunidades, nos permite incrementar significativamente nuestra efectividad a la hora de definir la política monetaria y trabajar por la estabilidad financiera", apunta en el discurso. Las afirmaciones de Bernanke se producen dos días después de que el presente del Comité de Banca del Senado, el demócrata Christopher Dodd, presentara en la cámara alta una amplia propuesta de reforma de la regulación bancaria que, de salir adelante, sería la más ambiciosa desde los años 30. En términos generales, la iniciativa legal contempla otorgar un mayor poder a la Reserva Federal, que ya ha ampliado sus funciones supervisoras desde la reciente crisis financiera, pero también le recorta su autoridad en lo que se refiere a la pequeña banca. El punto más polémico es el que contempla transferir la supervisión de las entidades financieras con menos de 50.000 millones en activos a la Corporación Federal de Seguros de Depósitos (FDIC), encargada de proteger los ahorros de los clientes en caso de que se hunda un banco. De salir adelante, la Fed quedaría a cargo de vigilar solo los 35 bancos del país que superan este tamaño. En la actualidad, el banco central estadounidense supervisa unos 5.000 grupos financieros y unos 850 bancos estatales. La propuesta de Dodd, según los medios financieros, no ha gustado a la Fed, aunque tampoco al Departamento del Tesoro y a los presidentes de los pequeños y medianos bancos regionales, que preferirían que se les dejara elegir entre si quieren ser supervisados por la Reserva o por la Corporación de Seguros de Depósitos. La legislación paralela que aprobó la Cámara de Representantes el pasado mes de diciembre dejaba la vigilancia de las instituciones de menor tamaño en manos de la Reserva Federal y, sobre todo, en manos de sus doce bancos regionales que, en caso contrario, perderían una parte importante de sus funciones. De los 20.000 empleados que tiene la Reserva Federal, unos 18.000 trabajan para los bancos regionales del sistema, entre los que figuran 3.000 supervisores. La iniciativa presentada esta semana, sin embargo, supone una mejora con respecto al borrador de noviembre pasado, y que originalmente retiraba de la Fed la totalidad de la responsabilidad supervisora, con objeto de que pudiera concentrarse en el manejo de la política monetaria. El senador Dodd planea llevar su propuesta a votación en el Comité Bancario la próxima semana, y confía en que el pleno de la cámara alta lo vote durante la primavera. Sin referirse específicamente a la iniciativa de Dodd, Bernanke dijo hoy que la Fed "apoya fuertemente los esfuerzos del Congreso para reformar la regulación financiera y cerrar las brechas que hay todavía en el marco regulatorio". En concreto, se refiere a la incapacidad de la Fed de revisar las cuentas de las empresas no financieras que pertenecen a un banco, y que pueden poner en peligro su viabilidad.

 

En el ambito bursatil Continúa el optimismo generado por la decisión de la Fed de mantener la tasa y el menor temor sobre Grecia. El Dow Jones asciende 0,5%, el Nasdaq avanza 0,6% y el S&P500 0,6%. En tanto, Madrid mejoró 1%, Londres 0,4% y París 0,5%. En Tokio, el índice Nikkei avanzó 1,2%. La bolsa de Nueva York presenta ganancias después de conocerse que los precios mayoristas en Estados Unidos bajaron en febrero más de lo esperado. Los inversores iniciaron la sesión conociendo que los precios a nivel de productor bajaron el 0,6 por ciento el pasado mes, comparado con un descenso del 0,2 por ciento que se esperaba y con el aumento del 1,4 por ciento que se registró en enero. Por otro lado, el índice Nikkei alcanzó un máximo de ocho semanas, después de que el Banco de Japón relajara su política monetaria con una medida que se interpretó como una forma de impedir una subida del yen. Las acciones de la tecnología avanzaron por las esperanzas de unos buenos resultados de Intel. Elpida Memory subió por informaciones en la prensa sobre unos resultados positivos, mientras que las empresas de financiación para el consumo se vieron favorecidas. El banco central nipón duplicó el tamaño de una operación de refinanciación realizada en diciembre durante una reunión extraordinaria pero no amplió su duración. El yen cedió a los mínimos del día contra el dólar y el euro al interpretar el mercado la medida del BOJ como una relajación monetaria, aunque menos agresiva que lo previsto. El índice Nikkei cerró con alza de 125,77 puntos, un 1,17 por ciento, a 10.846,98 tras abrir a 10.789,24 y oscilar entre 10.761,89 y 10.864,30.

En el mercado petrolero El petróleo sube en el recinto del NYMEX tras la decisión de la OPEP de mantener sin cambios la producción mundial de crudo. Sucede que los ministros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo decidieron en Viena sostener en 24,84 millones de barriles sus cuotas de producción de crudo, tal como estaba previsto. Ahora volverán a reunirse recién a mediados de octubre, indicaron fuentes del cartel