La Unión Europea en crisis
09-12-2011
Durante la jornada del día jueves el EURO quebró en baja, luego de que tuviera lugar la conferencia de prensa con el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi. Si bien el BCE ya había recortado su tasa de interés, la divisa logró mantener la calma, sin embargo cuando Draghi habló sobre el difícil ciclo de crecimiento que deberá enfrentar Europa, el EURO comenzó a caer hacia nuevos mínimos. Toda la evolución del día de hoy estará afectada por la cumbre de la Unión Europea. De hecho, el presidente francés, Sarkozy, inicio la jornada con una conferencia de prensa. Sin embargo, David Cameron, el líder del Reino Unido, tomó la palabra alrededor de una hora más tarde y, básicamente, anuló varias de las ideas que habían sido propuestas para la Unión Europea. En esencia, el Reino Unido declaró que no quiere tener nada que ver con la divisa única y que no será parte de una unión fiscal en la que los mandatos no puedan ser debatidos primeramente a nivel nacional.
El mercado a nivel internacional se mostró sumamente cauto hasta la tarde del jueves. Pero, a medida que las noticias comenzaron a conocerse en la conferencia de prensa del Banco Central Europeo, las expectativas de los inversores comenzaron a resquebrajarse bajo la presión de que, aparentemente, la Unión Europea no llegará a un acuerdo definitivo que provea claridad, al menos en el corto plazo. No obstante, lo que sí parece claro es que Alemania y Francia, en cierto modo se están desesperando por hacer cambios estructurales a los mandatos fiscales a fin de salvar la zona del EURO. De todos modos, cabe señalar que los factores políticos son una pesada carga sobre las propuestas y las “escisiones” con el Reino Unido sobre un acuerdo de trabajo parecen estar creciendo. En este sentido, debe tenerse en cuenta que el Reino Unido no forma parte de la zona del EURO y mantiene su propia divisa. Sin embargo, el Reino Unido es parte de la Unión Europea y por lo tanto, tiene voz y voto al momento de decidir sobre el mantenimiento de la unión política. De hecho, los acontecimientos de esta mañana podrían interpretarse como el principio de una grieta seria en las políticas de la Unión Europea y una señal de que sólo se logrará alcanzar algún tipo de acuerdo de manera sistemática.
Probablemente hoy sigan conociéndose noticias procedentes de la cumbre europea y sus ramificaciones posiblemente harán que varios funcionarios políticos y económicos hagan declaraciones a lo largo de todo el fin de semana. El mercado de valores reaccionó con nerviosismo a los acontecimientos que tuvieron lugar ayer y a la decisión del Banco Central Europeo. Por su parte, desde esta mañana el oro se está comerciando en torno a los 1705.00 dólares la onza. El fortalecimiento del DÓLAR en función de su estatus de refugio seguro, aparentemente sigue generando diferentes reacciones y las preocupaciones respecto a la toma de posiciones para el fin de semana probablemente sostengan sólo a aquellos que estén tratando de preservar el capital.
Ayer en los Estados Unidos se dio a conocer el Unemployment Claims semanal, el cual resultó levemente mejor de lo previsto. Para hoy está programada la publicación de las cifras de la Balanza Comercial y los valores preliminares del Sentimiento del Consumidor elaborado por la Universidad de Michigan. Algunos inversores podrían echar un vistazo a los resultados de las estadísticas, pero debe quedar claro que la crisis europea está enturbiando las expectativas de los inversores. El mercado a nivel internacional sigue mostrándose frágil y los operadores con el valor de abrazar las tendencias a corto plazo y que pongan en práctica la gestión de riesgos, seguramente encontrarán oportunidades bastante interesantes.
Hoy los inversores se muestran determinados a hacer preguntas difíciles respecto de la saga europea. ¿Cómo reaccionará el S&P a lo que hasta ahora resultó una cumbre muy poco productiva, sobre todo luego de que la agencia advirtiera a la zona del EURO a principios de esta semana que pusiera su situación en orden. Se recomienda utilizar al mercado bursátil como parámetro del comercio en general, y seguir de cerca la evolución del mercado de bonos, a fin de evaluar las pruebas que enfrentarán sus rendimientos.














